
Un día Alicia llegó a una bifurcación en el camino y vio un gato de Chesire en un árbol.
-¿Qué camino tomo?- preguntó ella.
-¿Adónde quieres ir? -fue su respuesta.
-No lo sé,- contestó Alicia.
-Entonces, -dijo el gato,- no importa
-No quiero caminar entre locos- dijo Alicia.
Oh, no puedes hacer nada- le respondió el gato-todos estamos locos aquí-entonces su cuerpo fue desapareciendo hasta que sólo quedó la media luna de su sonrisa, flotando sobre la rama.
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