
A veces lo que eres no se ve en las cosas que dejas.
A veces las cosas se dicen cuando ya no hablas.
A veces te llegan las verdades volando, entre el paviento y el smog del cielo, entre dos estaciones del metro, parada en la banqueta, un martes a las 5:30.
Y entendí que hay cosas así, cosas que adivinas.
Levantar la vista justo para encontrarte con esa mirada, voltear a ver el teléfono cuando suena, palabras que dices al mismo tiempo que otro, presentimientos, amigos que llegan en el momento en que más los necesitas, dèja vú, amor verdadero, justicia divina, vueltas de tuercas, música, risas, perdón, mariposas...
...No hay estadísticas para eso...
No hay comentarios:
Publicar un comentario