16 oct 2011

A mi Ego...


Te sustentas y construyes en mi mente... naciste de la idea que estamos separados. Pareces en la vida de los hombres, una necesidad. Eres la semilla de separación; el comienzo del regreso. Compites, analizas, juzgas, temes y me haces temer, por la integridad que parezco ser. Cuando me olvido de ti se deshacen las máscaras, y cuando casi me libero, dulcemente me llamas, por la materialidad sonora que vibra por lo bajo.
Me olvidé que sos mi creación primera... que creí necesitar para ser, y que me quieran... que sos mi ilusión, porque aún no concibo, que ya "era", antes de crearte a mi manera.
Pero no sos vos el responsable amigo mío, de mi tontería consecuente. Algún día quizá, sin darme cuenta, te deje con los cuentos e historias que creé en mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario