Los sueños tienen condimentos únicos... que llevan aparejados sentimientos que nos involucran. ¿Quién puede decir cuál es el yo que nos maneja en cada instante? ¿Qué esperamos de nosotros y de nuestros amigos? Se trata de dar y no de esperar, para poder dar hay que encontrar, para encontrar hay que buscar, para buscar hay que desear, quien desea algo para sí, debe renunciar... Y quien renuncia a sí, en aras de su entrega a la amistad, es el hombre más rico del mundo.
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