Aceptar las responsabilidades del rol que tengamos en la sociedad, implica aceptación lisa y llana; el negarse a crecer es lo contrario. Generalmente nos resistimos a vernos a nosotros mismos como generadores de nuestra realidad... se trata de pretender tener derechos y no siempre asumir las obligaciones.
Nada es sólo lo que se ve de ello, la dinámica de cambio es tal, que estamos incidiendo permanente y recíprocamente, uno con los otros, aún sin que exista acción, sólo con nuestro pensamiento.
La vida que tenemos no nos pregunta si aceptamos o no las cosas que nos suceden; simplemente pasan cosas, y nuestras resistencias suelen ser atemporales, rabietas de niños caprichosos, pretendiendo no hacernos cargo.
Nada es sólo lo que se ve de ello, la dinámica de cambio es tal, que estamos incidiendo permanente y recíprocamente, uno con los otros, aún sin que exista acción, sólo con nuestro pensamiento.
La vida que tenemos no nos pregunta si aceptamos o no las cosas que nos suceden; simplemente pasan cosas, y nuestras resistencias suelen ser atemporales, rabietas de niños caprichosos, pretendiendo no hacernos cargo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario