7 ene 2012


Estás ahí, chocando conmigo. Disfrazada de necesidad, respirando serena el aire un poquito más fresco de la mañana. Sueles jugar a la escondida, sin ser descubierta nunca o a cada instante.
Los códigos que pretenden que encajes, como lo hacen en casa, aquí no existen. Y tú respiras orgullosa.
El equilibrio de las formas, vive envuelto en colores, y los colores mismos se aferran al piso.
Los rostros purificados por sus aguas, parecen tener un resplandos distinto, la seguridad que da la fe, trasciende en ellos.
"La Vida", "La Muerte", son sólo la puerta delantera y trasera de una misma casa.
Cualquier paso dado con comprensión, es la maravilla. Se vive en la sombra de la eterna rueda.
Aquí, la belleza es simple... tiene ojos profundos, piel de aceituna. La alegría está en lo cotidiano, todo es más lento con un sinfin de sufrimientos y privaciones. Lo que cambia en ellos, son sus expectativas.

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