23 jul 2010


Me yergo en la cama de pronto, con los músculos paralizados, el sudor recorriéndome el rostro y la respiración faltándole a mis pulmones. Corro a escribir mis notas de ensueño sin pensarlo.


Él se ha ido o tal vez nunca llegó.


Ahora me confundo. ¿He vivido el sueño de conocerte en la somnolencia imaginativa o tal vez he pasado por la pesadilla de perderte?

No hay comentarios:

Publicar un comentario