
Tus brazos rodean mi cuerpo con antaño, y mientras me sonríes puedo ver aquel peculiar brillo en la mirada de un hombre enamorado en el que nunca creí. Me dejo arrastrar por tus manos y cierro los ojos mientras me envuelven tus besos. Suspiro dejándome vencer por aquel estúpido sentimiento adictivo que más que un conjunto de emociones, ya parece ser un mito.
Entonces los ecos de las voces chusmas retumban en mi cabeza...
Otra más que cae...
Entonces los ecos de las voces chusmas retumban en mi cabeza...
Otra más que cae...
No hay comentarios:
Publicar un comentario