
Y está eso del ideal final en la vida de un hombre:
~Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo~
Mi idea ha sido ver los árboles moverse en un día primaveral, resplandeciendo bajo el brillo del sol proyectado en tus ojos; leer la poesía que dictaba mis pecados en prosas de prohibición, derramando letras sobre la lujuria provocada por tu cuerpo y versos cursi que tus labios soltaban en una sonrisa; no tuve un hijo,pero dejé una semilla de mil sentimientos en tu interior, esa que cada vez que nos besamos o simplemente nos miramos, germina.
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