25 abr 2011

Hoy he estado en una estación de tren, y he descubierto que la distancia que separa los raíles es de 143.5 centímetros o 4 pies y 8.5 pulgadas. ¿Por qué esta medición tan absurda? Porque, al principio, cuando construyeron los primeros vagones de tren, usaron las mismas herramientas que se utilizaban para la construcción de carruajes. ¿Quién decidió que las carreteras debían hacerse con esa medida? Y he aquí que, de repente, llegamos a un pasado muy distante: los romanos, primeros grandes constructores de carreteras, lo decidieron. ¿Por qué razón? Los carros de guerra eran conducidos por caballos, y al ponerlos uno al lado del otro, los animales de la raza que usaban en aquella época ocupaban 143.5 centímetros.
De esta manera, la distancia entre los raíles que he visto hoy, usados por nuestro modernísimo tren de alta velocidad, fue determinada por romanos.
¿Qué tiene que ver esto con el matrimonio? En un momento dado de la historia, apareció alguien y dijo: cuando nos casamos, las dos personas deben permanecer congeladas el resto de su vida. Caminaréis el uno al lado del otro como raíles, obedeciendo ese exacto patrón. Aunque a veces alguno de los dos necesite estar un poco más cerca o un poco más lejos, eso va contra las reglas. Las reglas dicen: sed sensatos, pensad en el futuro, en los hijos. Ya no podéis cambiar, debéis ser como los raíles: la distancia entre ellos es la misma en la estación de partida, en medio del camino o en la estación de destino. No dejéis que el amor cambie, ni que crezca al principio, ni que disminuya en el medio; es arriesgadísimo. Así pues, pasado el entusiasmo de los primeros años, mantened la misma distancia, la misma solidez, la misma funcionalidad. Sirven para que el tren de la supervivencia de la especie siga hacia el futuro. Si no están contentos con algo que nunca cambia, piensen en sus hijos, en los niños que han traído al mundo.
Piensen en los vecinos. Demuestren que son felices, que hacen churrascos todos los domingos, que ven la TV, que ayudan a la comunidad. Piensen en la sociedad. No miren a los lados, alguien puede estar viendo, y eso es una tentación, puede significar divorcio, crisis, depresión...
Sonrían en las fotos. Pongan fotografías en la sala para que todos las vean. Corten el pasto, hagan deportes, para poder permanecer congelados en el tiempo. Cundo el deporte ya no mejore su aspecto, hágaanse la cirugía plástica. Pero no lo olviden nunca: estas reglas se establecieron en algún momento y tienen que respetarlas. No importa quién las estableció. No se hagan este tipo de preguntas porque serás válidas siempre, aunque no estén de acuerdo con ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario