-¿Y aprendiste eso sólo porque has ido al frente de batalla?
-No lo sé. Pero he visto que en la guerra, por más paradójico que sea, la gente es feliz. El mundo para ellos, tiene un sentido. El sacrificio por una causa, da un significado a sus vidas. Son capaces de amar sin límite porque ya no tienen nada que perder. Un soldado herido de muerte nunca le pide al equipo médico <<¡Por favor, sálvenme!>>. Generalmente sus últimas palabras son: <>. ¡En el momento de desesperación hablan de amor.
Gente que siempre ha sido desleal, traidora, siente una especie de camaradería y complicidad, y allí son incapaces de un gesto equivocado. O sea, todo funciona exactamente al revés.
No hay comentarios:
Publicar un comentario